Los racimos son cilíndricos, pequeños y poco compactos. Las bayas son pequeñas, de piel gruesa, color negro azulado y pulpa dulce. Pertenece a la misma familia que la Cabernet Franc y la Cabernet Sauvignon. Sus taninos son dulces y frutosos. Los vinos son aromáticos y carnosos, de intenso color rubí y graduación alcohólica media. En boca son suaves y finos. Se emplea junto a variedades como la Garnacha para elaborar vinos jóvenes, y con variedades como la Cabernet Sauvignon, Bobal o Tempranillo para los vinos con crianza. Se emplea, sobre todo, para aportar suavidad, elegancia y equilibrio a los vinos.
Origen
De origen francés (de la región de Burdeos), esta variedad tinta es una de las foráneas más aceptadas en la Península (a nivel internacional, es la segunda más plantada, después de la Cabernet Sauvignon). Se aclimata bien a las zonas cálidas (está presente además en países como Italia o California), y se cultiva principalmente en la zona del Somontano y Cataluña, y algo menos en Alicante y Murcia.